viernes, 11 de mayo de 2018

Visitas teatralizadas: Conocemos nuestra localidad.

 




El alumnado de 5º, tiene la suerte de disfrutar de la actividad "Visitas teatralizadas" organizada por el Exmo. Ayuntamiento de Baza. Una gran experiencia para tod@s, donde tuvimos la oportunidad de aprender y disfrutar de nuestra cultura y patrimonio.




Día del Libro 2018


Nuestro alumno Álvaro Morales Magdaleno galardonado con el primer premio del certamen de relatos en nuestro Colegio con la la historia "¡Sé la luz!. Felicidades.


¡SÉ LA LUZ ¡

Jeff, un niño de 10 años, se levantó como siempre, una invernal mañana de domingo. Se sorprendió, cuando al bajar a la cocina, descubrió el desayuno preparado y a sus padres desayunando.
A media mañana, decidió que sería divertido salir a jugar a la nieve con sus amigos. Jeff, se lo estaba pasando muy bien, pero de repente, su mejor amigo, mientras esquiaba, se cayó y se rompió una pierna.
En ese momento Jeff, buscó rápidamente a sus padres para que pudieran llevarlo al hospital. Él mientras tanto esperó en casa con sus abuelos mientras sus padres volvían con el diagnóstico de su amigo.
Estaba desesperado, pasaban las horas y no tenía noticias. ¡Por fin!, la puerta de la casa se escuchó, ¡Ya estaban de vuelta!
Jeff observó las caras de sus padres y empezó a preocuparse.
  • ¿Qué pasa? No me asustéis. ¿Cómo está Smith Greg, mi mejor amigo? ¿Qué han dicho los médicos?


A sus padres les costaba responder, pero al final le dijeron que la cosa había sido grave por el golpe en la cabeza además de la rotura de la pierna. Smith había entrado en coma y se encontraba muy grave.
Jeff , no pudo soportar la noticia y roto de dolor, subió corriendo a su cuarto y cerró la puerta con cerrojo. No paraba de llorar; era casi imposible consolarse, porque no entendía cómo con lo bien que se lo estaban pasando pudiera haber sucedido ese accidente.
Al día siguiente fue a visitar a Smith Greg al hospital. Al verlo, sintió una profunda tristeza y a la vez ganas de ayudarlo a levantarse de la cama. Salió de allí pensando cómo podría ayudarle.
Esa noche Jeff dormía en su habitación, hasta que lo despertó una luz que venía de la pared. De repente apareció una mujer vestida de blanco y negro, ¡Era Drisela, la reina del País de los Recuerdos Salvados!
  • Jeff, he visto cómo tu amigo está sufriendo y tú puedes salvarlo. Para ello, tienes que viajar conmigo y conseguir la pócima que lo curará.

Jeff aceptó encantado, no estaba dispuesto a perder a Smith Greg. Juntos atravesaron la luz y llegaron al País de los Recuerdos Salvados. Tras visitarlo, Drisela le dio un mapa que le llevaría al volcán “Te salvas o mueres de tristeza”. Allí vivía un mago todopoderoso llamado Magigante, era el encargado de raptar a los visitantes y borrar sus recuerdos.

A la mañana siguiente, Jeff emprendió el camino. Junto a un río encontró a un duende bromista. Los dos se hicieron amigos, y el duende tras conocer la situación de Jeff decidió acompañarlo.

Más tarde se descubrieron a una chica que tenía alas, se llamaba Auroléfica. Jeff le propuso que los acompañara y a cambio la llevaría al mundo real.

 Caminaron horas y horas hasta que se encontraron con un matemático profesional llamado Miguel que aceptó encantado acompañarlos.


Por último, conocieron a Álvaro, a él le gustaban mucho las ciencias naturales y de mayor quería ser anestesista. ¡Ya estaba la pandilla al completo!, decidieron llamarla: ¡Sé la luz!.

Todos muy contentos siguieron su camino hasta llegar a su destino. Magigante salió de su volcán a recibirlos y les retó a tres pruebas: 1ª) 50 metros en 30 segundos, 2ª) 5 km corriendo sin parar y la 3ª saltar 3 metros en el aire.

Los chicos no le tenían miedo, consiguieron pasar las dos primeras pruebas con éxito. Terminaron muy cansados y temían no conseguir la última prueba.


La pandilla, para fortalecerse inventó un lema…, el mismo nombre de su grupo; todos gritaron a la vez ¡Sé la luz ! De repente se elevaron del suelo como por arte de magia.
Así fue como lograron la pócima. Muy contentos volvieron al mundo real. Fueron al hospital y Álvaro inyectó la pócima a Smith. La pandilla se dio de la mano y juntos gritaron al unísono: ¡Sé la luz¡¡Sé la luz!


A los pocos segundos el chico despertó y abrazó a su mejor amigo. ¡Lo habían conseguido!


Estuvieron todo el día en el mundo real. Y contaron a Smith todo lo sucedido.
La pandilla se mantuvo durante muchos años salvando recuerdos y viviendo momentos inolvidables.
Y siempre con su lema: ¡Sé la luz!